NIÑO BALEADO, NECESITA DE NUESTRA AYUDA
PEDRO ARIEL OJEJAPÍKURI HA OIKOTEVÊ ÑANDEREHE
PEDRO ARIEL FUE BALEADO Y NECESITA DE NUESTRA AYUDA
Su nombre es PEDRO ARIEL VILLALBA y tiene 11 años, de profesión carbonero (vendedor de carbón). Nacido y residente en la Compañía Cañada Garay, de Luque. Miembro de una familia muy humilde. Pedro Ariel desde pequeñó trabajó con su padre en la venta de carbón, encargándose de transportar los pedidos, en un carrito. Su trabajo empezaba con la salida del sol y finalizaba con la puesta del mismo. Con mucho orgullo su padre comentó que Pedro Ariel, mediante su trabajo cotidiano, colaboraba en el sustento de la familia.
Âichagua mitâ ndahetái. Imarangatu, heko porâ, ohayhu itúva ha isy ha hi’ariete omba’apo hendivekuéra, kakuaávaicha, tekoporâve rehehápe.
En la tarde del jueves 29 de diciembre pasado, tres malandros llegaron hasta el almacencito de Don Villalba (padre de Pedro Ariel). Pidieron cerveza y tomaron sentados en la vereda, frente al pequeño negocio; hasta que dos de ellos ingresaron al interior del almacén para asaltar al padre de Pedro Ariel; éste reaccionó conteniendo a uno de ellos interín en que el otro desenfundó un arma efectuando disparos contra la humanidad del carbonero, hiriéndolo levemente en la cabeza; los disparos hicieron que el pequeño Pedro Ariel -quien estaba viendo la televisión en una pieza contigua- saliera en auxilio de su padre y compañero de trabajo pero con tanta mala suerte que al ingresar al almacén, el asesino lo recibió con dos balazos, uno en el brazo y otro en el vientre, yendo este proyectil a incrustarse en la columna vertebral, a la altura del abdomen; tras lo cual los asesinos se dieron a la fuga.
Ko’aĝaite peve nahesakâi itúvape mba’érepa ko’â moñái, aña memby, ojapíkuri ita’yramíme. Karai Villalba ombyasy péicha oñembohoryhague hikuái Pedro Ariel rehe. “Mba’érepiko ndachejapíri chéve mba’e”, he’íkuri upe karaimi.
En grave estado, Pedro Ariel -el carbonero de 11 años- fue transportado hasta Emergencias Médicas, donde -tras la atención médica- los especialistas informaron que quedaría paralítico (desde la mitad del cuerpo para abajo). En una entrevista televisiva, el padre lamentó, entre lágrimas, el atentado que sufrieron y dijo que aún no entendía por qué tuvieron que dispararle al hijo, una criatura inocente, su orgullo, que diariamente lo ayudaba a conseguir el pan de cada día, mediante su trabajo honesto.
Pedro Ariel continúa en Emergencias Médicas con un cuadro complicado (se debate entre la vida y la muerte) y necesita de nuestra ayuda ya que se le debe suministrar varios medicamentos muy costosos.
SI QUERÉS AYUDAR A PEDRO ARIEL, LLAMÁ AL 0984-229231 Y EL TODOPODEROSO SABRÁ RETRIBUIRTE.
Por otra parte, esta es la hora en que la Fiscalía ni la Policía aún no lograron capturar a los asesinos. Ojalá que el caso no termine en el oparei.
Muchos quieren y no pueden, otros pueden y no quieren, y si vos querés y podés, por favor, no le niegues tu ayuda a Pedro Ariel.
Jahechakuaaháicha oîkuri peteî, hérava Pedro Ariel, ohasa’asyva’ekue ko ary pyahu ñepyrû. Ñaipytyvôke chupe ikatúrô. Itúva ha isy niko imboriahu ha ndaipu’akái Pedro Ariel ñeñangarekóre, oîgui heta pohâ hepyhepúva oñeme’êva’erâ chupe. Péicha añoite hesâijeýta; jepémo ndaikatumo’âvéi oguata. Hi’âiteva’erâ avei tahachikuéra ojuhu umi mbohapy aña membýpe.
Maitei opavavépe
David Galeano Olivera
